
La Puerta Histórica de Monte Grande, ubicada en la propiedad de la avenida Nuestras Malvinas Nº 119, es probablemente el símbolo histórico, tangible, más representativo de nuestra ciudad.
Se halla instalada en el lugar desde el año 1908, en el edificio donde se habilitó la primera casa municipal a partir de 1913, teniendo como primer comisionado a Don Enrique Santamarina.
La puerta en cuestión perteneció a la familia del Brigadier Juan Manuel de Rosas, y fue regalada, al tiempo de estar desterrado el Restaurador de las Leyes, a su amigo y contador Don Desiderio Segrestán, según consta en el libro "Monte Grande en el XXV aniversario de la fundación del partido Esteban Echeverría”, escrito por Rodolfo Guillón, hijo de Don Luis.
La propiedad la hizo construir Don Luis Guillón, quien estaba casado con Doña Emilia Segrestán, hija de Don Desiderio. Ubicada en el lote No. 6, tiene una medida de 17,32 m. por 21,70 m. Cuenta con tres habitaciones, galería, cocina. Previamente disponía de un molino con tanque para la provisión de agua, posteriormente fue retirado cuando se habilitó en la ciudad de Monte Grande el servicio nacionalizado de obras sanitarias.
El 3 de abril de 1989, bajo el gobierno municipal de Don Luis Obarrio fue declarada Patrimonio Cultural de Monte Grande decreto municipal Nº 339/89.
El 16 de abril de 2012, la propiedad paso a ser parte del municipio, ya es uno de nuestros patrimonios.
Por un convenio firmado con la UMSA en el mismo año, dicha puerta fue por fin restaurada y el 9 de abril del 2013 fecha en que el partido de Esteban Echeverría cumplía su centenario, se abrieron nuevamente sus hojas permitiendo la entrada de todo aquel que quisiera visitar la casona.
Es probable que muchos pasen por el lugar a diario sin percatarse de su antigüedad y sería maravilloso que este pequeño relato despierte curiosidad y de esta manera la descubran y al pasar se detengan y dejen por unos instantes volar la imaginación ante tan imponente visión que los años no han podido destruir. Sigue gigantesca, encerrando secretos que lamentablemente jamás develará, pero si es más lo que deseas saber, con repasar las hojas de un libro de historia y releer un poco sobre su primitivo dueño Don Juan Manuel de Rosas, podrás reconstruir charlas que seguramente ella guarda entre sus fibras, de tantos visitantes por los que la abrieron para dejar pasar por ella a quienes hoy forman parte de nuestro ayer.

La puerta en cuestión perteneció a la familia del Brigadier Juan Manuel de Rosas, y fue regalada, al tiempo de estar desterrado el Restaurador de las Leyes, a su amigo y contador Don Desiderio Segrestán, según consta en el libro "Monte Grande en el XXV aniversario de la fundación del partido Esteban Echeverría”, escrito por Rodolfo Guillón, hijo de Don Luis.
La propiedad la hizo construir Don Luis Guillón, quien estaba casado con Doña Emilia Segrestán, hija de Don Desiderio. Ubicada en el lote No. 6, tiene una medida de 17,32 m. por 21,70 m. Cuenta con tres habitaciones, galería, cocina. Previamente disponía de un molino con tanque para la provisión de agua, posteriormente fue retirado cuando se habilitó en la ciudad de Monte Grande el servicio nacionalizado de obras sanitarias.
El 3 de abril de 1989, bajo el gobierno municipal de Don Luis Obarrio fue declarada Patrimonio Cultural de Monte Grande decreto municipal Nº 339/89.
El 16 de abril de 2012, la propiedad paso a ser parte del municipio, ya es uno de nuestros patrimonios.
Por un convenio firmado con la UMSA en el mismo año, dicha puerta fue por fin restaurada y el 9 de abril del 2013 fecha en que el partido de Esteban Echeverría cumplía su centenario, se abrieron nuevamente sus hojas permitiendo la entrada de todo aquel que quisiera visitar la casona.
Es probable que muchos pasen por el lugar a diario sin percatarse de su antigüedad y sería maravilloso que este pequeño relato despierte curiosidad y de esta manera la descubran y al pasar se detengan y dejen por unos instantes volar la imaginación ante tan imponente visión que los años no han podido destruir. Sigue gigantesca, encerrando secretos que lamentablemente jamás develará, pero si es más lo que deseas saber, con repasar las hojas de un libro de historia y releer un poco sobre su primitivo dueño Don Juan Manuel de Rosas, podrás reconstruir charlas que seguramente ella guarda entre sus fibras, de tantos visitantes por los que la abrieron para dejar pasar por ella a quienes hoy forman parte de nuestro ayer.
El sábado escuché que el Intendente Fernando Gray, alquiló la propiedad para ser utilizada como centro cultural.Me gusta saber que la autoridad se interesa por la cultura porque nos permite a los vecinos seguir disfrutando esos eventos que tan bien nos hacen a quienes no vamos a Capital seguido.
ResponderEliminarMe encanta leer esta pagina sobre monte grande mi ciudad, ultimamente no encontraba en la web casi nada o siempre las mismas fotos, gracias por este lugarcito tan bello
ResponderEliminargracias por tus palabras y bienvenida a este espacio. También podés visitar el blog de Patrimonio Echeverríano, con un clic en alguna foto te deriva.
ResponderEliminarxd
ResponderEliminar